El amigo Manuel Alfredo Galguera acaba de recibir esta preciosa antología de poesía, bajo el sello Ediciones Vigía, de Matanzas, que me incluye, y me ha obsequiado las fotos.
Agradecida.

Es una novela que bien podría comenzar de este modo:
Con la vida: Margarita García Aloso, Óleo sobre tela
Esta gráfica la hice en mayo del 2009, hoy sigue de actualidad. La encontré como foto de perfil de una persona en Facebook.
Parece que las gráficas a carácter político no tienen autor. Sobre todo en el mundo cubano, donde se silencian , o se dejan de nombrar a tantos por cuestiones internas y externas de la Oficoda. ( La oficoda es el establecimiento oficial del gobierno totalitarista para repartir y controlar la comida, el calzado, el viaje, la publicación, el vestido que toca por persona, según una cuota minuciosa donde se llega al límite de la agonía , sin provocar muerte evidente – y que se repite como un vicio en el exilio, y va desde ideas, cuadros, libros, hasta el carnerismo hacia quienes en un momento fueron puntal de la injuria , aplaudiendo al turco/a que esgrimía daga y verso por estar en la postalita de la oficialidad ganadora, contra la integridad de muchos; como un mal genético que transforma la estructura, la honestidad.
Podría, si prolongara el diseño en una BD , cambiar la camisa de fuerza por la desnudez del fakir , y sentarlo sobre clavos porque se han cumplido las intenciones de los manipuladores. De cualquier bando, el país donde viven es circunstancial, miseria y desperdicio del jineterismo- intelectual, económico, moral- y olvido sostenido de los que pasan trabajo , bajo redoble de martillo sobre el cercano.
Oscurantismo es la palabra que salta a mis ojos, – de rojo con collares de santo, gritando consignas en disidencia catódica, a una señora le queda poco tiempo para llorar pues es la « superrepresentante » de los muertos del castrismo; los de antes – ahogados, fusilados, suspendidos a trenes de aterrizaje, internados, extenuados, suicidados miles, de miles- cuentan poco porque no entraron en el proyecto de ponernos en la loma a atizar el humo que enturbia el futuro.
Fogatas de playa para obnubilar el pase , la sucesión, recesión, monarquía; fogatas sostenidas por el gobierno de la Habana , alimentadas por Obama y su secta de fabuladores twitteros, más la tropa de milagrosos ciegos que galopan como empresarios españoles por las costas cubanas, aunados – y comprendo- a la perceptible mudez de otras democracias, que contemplan este « yipe » con ruedas rusas, antena china, y asientos de bagazo; sin poder echar una mano porque no saben cómo se maneja el artefacto.
Y en el paroxismo del invento, en pantalla de plasma, de gran formato, una afortunada a quien le han pagado fama, cueste a quién le cueste, con un descarado Ego-supremo programa , soltando parrafadas de la Programación neurolenguistica sin masticar , para envolverse en un halo de santa.
Todo le ha sido dado, – premio, libros, títulos, videos, parece que antes, nadie había escrito nada de nada, no es que maltraten a la historia, es que la acuchillaron- repito, todo le ha sido dado hasta tropa de ataque virtual, salvo dos detalles fuertes: no la dejan viajar, sumamente saludable porque en sus shows de telerealidad se ha comprobado que el gesto, la pronunciación, la cara y lo que dice andan divorciados; y la segunda contrariedad: no han podido lobotomizar a muchos, y lo de « superrepresentante de lo que sea » gotea como desperdicio de cloaca, pues en el terruño ignoran con lucidez de barriga hambrienta a quien tiene por objetivo el ascensor de un banco; y afuera, aunque le metan sazón, su tono disperso, la embriaguez solariega, la escasez de proyección nos recuerda a una « barby tropical », a quien el pelo le impide poner los pies a tierra.
La época del superlativo: la supersanta, la superbloguera, el superhéroe, la supermadre, el superdisidente, la/el superperiodista que jamás obtuvo este título, pero a fuerza de pegarse la coletilla anda de cuchilla de papalote reverdeciendo cincuenta y dos años de clan, clan clan de poderosos, oportunistas, humilladores.
Sí, hay cambios relacionados con Cuba: lo más detestable del ser humano reina en la barca: POCA VERDAD, y en esa balsa “afortunadas vedetes “del show mediático libertador y patriótico isleño pisan las cabezas de los hombres que reman.
Los carbones encendidospar Margarita Garcia Alonso, mercredi 18 mai 2011, 10:15
Todos, toditos los libros que he publicado en las Editions Hoy no he visto el paraíso, sea Cerval, deCarlos Augusto Alfonso; Petis contes amers, de Alexis Dendievel; Noticias del olvido, de Sonia Díaz Corrales; Escombros del alma, de Odette Alonso; El árbol en el mar, de Pedro A. Assef; La pasión del Ignorante, de Juan Carlos Recio; Los sonidos del silencio, de David Lago-González; y los míos, por supuesto Maldicionario, porque no soy manca; con sus videos caseros, han navegado años en gavetas, le han roto el epicentro a los poetas que menciono, y son imprescindibles porque marcan con su pasión y poesía las letras cubanas, esas que no acaban de tener un ” Instituto de ultramar”, un agente que los impulse, una editora con dinero que se encargue… pero cuentan y crecen, y respiran, como sus autores, todos marcados por la vida. Aunque las revistas literarias y los periódicos refinados del exilio no les mencionen, estoy feliz que sean como carbones encendidos en esta noche larga. Felicidades.
http://editionshoynohevistoelparaiso.wordpress.com/
http://www.facebook.com/pages/Editions-Hoy-no-he-visto-el-Paraiso/137603999617660
Vamos, que esto no se acaba porque seamos muchos, poner un poco de voluntad, ayuda a correr. Gracias.
Vaca de William Rios
Bajo el cuidado de la escritora cubana Odette Alonso (Santiago de Cuba, 1964), establecida en Ciudad de México, la editorial Aduana Vieja, publica la antología de 155 poetas cubanos contemporáneos en exilio titulada Antología de la poesía cubana del exilio (Editorial Aduana Vieja, Valencia, 2011).
Si nos detenemos en la cantidad de autores compilados, se trata de la obra más abarcadora, al menos en el ámbito de la poesía escrita por autores de la Isla. Uno de los aspectos que primero llama la atención es la diversidad de países en donde viven -y en consecuencia, desde donde escriben- estos poetas. Desde diferentes ciudades, de costa a costa, de los Estados Unidos (en donde se halla establecida la mayor cantidad de exponentes), pasando por Canadá, República Dominicana, México, Costa Rica, Colombia, Brasil, Ecuador, Chile y Argentina, para las Américas, hasta España, Francia, Bélgica, Austria, Portugal, Gran Bretaña, Arabia Saudí y Sudáfrica, con respecto al otro lado del Atlántico, los poetas compilados diseñan, involuntariamente, un mapamundi heterogéneo, tanto por sus sitios de residencias, como por las influencias foráneas adoptadas en la manera de expresarse en versos.
Cuenta la compiladora de este valioso libro que el origen del proyecto data de 1998 cuando un amigo (El Barry Martínez), a quien debe su llegada a México, le propuso preparar esta antología, para publicarla en la editorial (luego fallida) que deseaba fundar entonces. Esos inicios corresponden con los primeros pasos de la autora en materia de la Internet y nos revela, en su blog titulado El parque del ajedrez, cómo, inicialmente, recurrió a una cadena de amigos a lo largo y ancho del orbe, dado que la red electrónica en aquel entonces no era lo suficientemente extensiva (e invasiva, añado) como resulta ser en nuestros días. Aquel sueño inicial no prosperó y, cuenta la autora, que fue años más tarde cuando, siguiendo el consejo del escritor Amir Valle, decidió centrar la compilación en el tema de los poetas cubanos del exilio.
Como muy bien apunta Alonso en su prólogo, el camino ha sido largo y no exento de escollos. Encontrar editor para tan descomunal proyecto vino acompañado de no pocas decepciones, gestiones infructuosas y años de sobresaltos y espera. El resultado lo podemos disfrutar hoy en un libro muy cuidado que exhibe una hermosa portada, obra de la artista, también poeta, residente en el puerto francés El Havre, en Normandía, Margarita García Alonso. Tal vez más de 10 años de espera han servido para que Odette Alonso descubriera nuevos poetas en el extenso y variopinto mapa del duradero exilio cubano. No obstante, reconoce que a medida que pasaba el tiempo se daba cuenta de que no cesaban de incorporarse nuevos poetas (o sea, nuevos exiliados) a la legión de antologados. Esta circunstancia le hizo comprender que el objetivo de una obra como ésta no sería nunca el de agotar el tema, sino más bien sentar las bases para que otros trabajos similares completen o enriquezcan la visión ofrecida por obras precedentes.
Desafortunadamente, tres de los poetas antologados no han sobrevivido (al menos físicamente) para ver este libro impreso. Son ellos: la pinareña Martha Padilla (fallecida en el 2004, en Miami); Osvaldo Navarro (en 2008, en Ciudad de México) y la camagüeyana, Gladys Zaldívar (en Miami, en el 2008).
“Cuba siempre ha sido un país de desterrados”, apunta la autora en el prólogo de esta obra. Desde aquellos poetas situados en lo que llama el triángulo fundacional de la poesía en exilio (Gertrudis Gómez de Avellaneda, José María Heredia y José Martí), pasando por otros exiliados del período colonial español, los consecutivos exilios en diferentes momentos de la República (el ‘machadato’ y el ‘batistato’), hasta las numerosas oleadas migratorias de las últimas cinco décadas de totalitarismo castrista, la literatura cubana, y en este caso la poesía, se ha desarrollado en gran medida fuera del territorio insular y en condiciones de destierro.
Es cierto que intentos de antologar poetas cubanos ha habido muchos. Por otra parte, es también evidente que al repasar la lista de poetas cubanos vivos notamos ciertas ausencias. La autora nos dice en su prólogo que algunos de estos ausentes se negaron a participar en el proyecto, como sucede casi siempre en este tipo de obra. Sin embargo, la nutrida lista de participantes permite, incluso a los más enterados en el ámbito de la poesía, descubrir a autores que hasta ahora desconocíamos. Una breve nota biográfica relacionada en casi todos los casos con la actividad poética de cada antologado precede al poema que, entre varios previamente leídos para cada caso, ha seleccionado la editora del libro.
Para muchos de estos poetas la isla se encuentra siempre en el horizonte de su creación. De alguna manera, aun cuando intentan evocar otras vivencias y otros horizontes, Cuba aparece, en ocasiones más o menos velada, ya sea en la atmósfera, en un simple nombre u objeto, en los sentimientos o en un esquivo verso. Este criterio es, a la vez que el de noción de exilio, lo que completa y da unidad a la obra. Loable esfuerzo el de la autora en ofrecer este catálogo en un ámbito en que no todos tienen la posibilidad de publicar sus versos y en un contexto en que sus gestores viven en una geografía demasiado extensa, a la vez que de difusas fronteras.•
12 poetas cantan al amor
Agradecida por incluirme en la muestra, les recomiendo la lectura de la revista y les presento mi poema.
Fue en el verano del 2006 cuando perdí el gato
y bajo la lluvia busqué su maullido.
En el bosque normando, envuelta en sombras,
deposité un platillo de leche y vigilé
siete noches seguidas a la vieja de la casona.
Pongo a consideración mi caso:
es en el lado izquierdo que el vaso roto invoca
a la escama que desciende al pie
y me brusca el vientre donde escarban hormigas.
Yo tuve un hombre,
nada le era suyo,
le inventé del gemido
hasta el poro que cierra.
Pero tuvo éxito, engranaba
palabras zurcía la creencia.
Durante años fui su puta
me inventé humana
y nada me pertenecía
-del aire hasta el pulmón-
sonaba hueco.
Pero tuve éxito: colmé
el exceso y la demencia.
No le faltaría razón: el resto ha sido
de una humillación tremenda.
Estoy dispuesta a emprender el mismo viaje
aunque el viento barra las callejuelas
y oculte al animal en cualquier parte.
ilustra de William Rios
Margarita es una Isla rodeada de amigos por todas partes. Por eso quería que la Isla llegara a Miami, para poder redactar una presentación que aunque pequeña, la Isla mereciera. Esto para mi sólo es posible sintiendo el abrazo de una isla amiga, querida y admirada por todos los que han tenido la oportunidad de caminar por sus paisajes y oler su poesía.
Ella es poeta, pintora, ilustradora y periodista. Ha publicado los poemarios Cuaderno del Moro, Editorial Letras Cubanas, Sustos de Muchacha, Editorial Vigía, Mar de La Mancha, Editorial Bubok, Lezamillos, inspirado en textos de Lezama Lima, Isla, el libro imposible, en conjunto con la poeta Maya Islas, Maldicionario, los libros infantiles Garganta y Señorita no y señora sí, también publicados en la Editorial Bubok. Es fundadora y directora de la Editorial Hoy no he visto el pararíso y su obra artística ha sido exhibida y premiada en varias partes del mundo.
Curiosamente, y como ya Manny había expresado en alguna ocasión, Internet fue la vía de conexión entre nosotros, de la misma manera que lo ha sido con otros muchos amigos. Por eso pienso que la magia y el amor no tienen paredes, ni fronteras, ni siquiera un universo material, sino que levita en las altas posibilidades de la cosmografía, trazando mapas de espiritualidad, humanidad, aprendizaje y afectividades.
Sobre la obra de Margarita García Alonso, literaria y plástica, hay mucho que decir pero sería imposible exponerla en la brevedad de una presentación, por eso me limito al grato honor de presentarla en la semana Alternativa de Literatura en Homenaje a Sor Juana Inés de la Cruz, jornada abierta magistralmente por Elena Tamargo la noche de ayer, y a decirle que la ciudad esperaba engalanada a una amiga que el abrazo convirtió en imperecedera, y dejar que ustedes, en el amable silencio que rodeará a su lectura, puedan evaluar, sentir y admirar como nosotros, la inmensidad de sus textos, la agudeza de su filosofar, el dolor, las penas, las pasiones, las furias, las esperanzas, la risa y el sarcasmo de su lamento poético, fuerte pero vulnerable, sólido pero franqueable, tímido pero atrevido, toda la contradicción de la vida misma que busca trayectos vivenciales pero que a veces niega, con esos fantasmas pretéritos de emigraciones, hundimientos, sobrevivencias, cataclismos y resurgimientos.
Hoy, en esta tarde especial de celebraciones y encuentros, es como si los siglos estuvieran interpuestos y el tiempo rescatara la esencia de toda la hermosura de la que el hombre es capaz de almacenar, en su memoria genética y su historia. Martí, ese gran poeta de la cubanidad, dijo hace casi dos siglos que su trabajo era cantar todo lo bello, encender el entusiasmo por todo lo noble, admirar y hacer admirar todo lo grande. Y esta Semana Alternativa de Literatura se ha ganado un lugar dentro del espacio trascendental del pensamiento martiano, por su altruismo en el reconocimiento de las artes y el gran acierto de presentar a grandes creadores que la ennoblecen, entre ellos Margarita García Alonso, que ha llegado navegando sobre las quimeras de la distancia y los mares. Y aquí se las dejo, envuelta en las palabras de sus Maldicionario y Lezamillos.
“Mi cabeza encristalada, la comisura del labio caída.
A cada despertar paso cuchilla a la textura,
nada de carne, huesos, restos…
(…) agitaré hilos de letras
te haré caos y maldeciré un libro…”
Muchas gracias, Manny, por habernos regalado la presencia de una gran poeta y amiga, y a ti Margarita, por estar finalmente con nosotros.
Carmen Karin Aldrey
Semana Alternativa de Literatura
Miami, Florida, 16 de Noviembre del 2010
| Cabaiguán rinde homenaje a Fayad Jamís | ![]() |
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Por: Aramis Fernández Valderas
“Vagabundo en París La mañana pálida de París crece sobre mis hombros después de la noche larga mi amor esta brisa
Las hojas color de miel del otoño deslizándose por las calles en las aceras las hojas del otoño sobre la cabeza de los mendigos…
Con la lectura del poema Vagabundo del alba del escritor Fayad Jamis continuaron las actividades conmemorativas por el ochenta aniversario del poeta, que vivió parte de su infancia y juventud en el poblado de Guayos, perteneciente al municipio de Cabaiguán. En la Casa de Cultura local, intelectuales, estudiantes y trabajadores se dieron cita para apreciar el documental que lleva el nombre de la poesía que dio apertura al homenaje facturado por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. Amigos de Fayad, asistieron al recordatorio, el cual enriquecieron con anécdotas del poeta que comenzó a despertar su interés por la literatura y el resto de las artes en este territorio del centro de Cuba después de su peregrinar desde Zacatecas, lugar de nacimiento en México, hasta Guayos, transitando por varias partes de Cuba. La actividad contó con la interpretación del dúo “Nuestras Almas” y el quinteto de cuerdas “Yauguer”, además se inauguró una exposición fotográfica de Andrés Castillo Bernal, intelectual espirituano radicado en México. …París comienza a despertar ya no soy un Robinson
más bien un extranjero más bien un fantasma
más bien un hombre que no ha dormido
vagabundo de la ciudad el otoño y el alba”
Escuche poema Vagabundo del alba en voz de Fayad Jamís
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| Viernes, 30 de Julio de 2010 |