Lamarga

Poemas inéditos de Margarita García Alonso en Efory Atocha.

In AmiGos, articulos, Mis libros on 15 octobre 2015 at 10:54

tumblr_ntg07dYj9B1qfijmro1_540

Tres poemas inéditos de

Margarita García Alonso

by  • 14 octubre, 2015 •

 Literatura Cubana, Margarita García Alonso,

Poesía •

Badtrip

Existió una persona que podía entenderme.

Pero fue precisamente, la persona que maté.

Ernesto Sábato.

Quise ahorcar

el sueño,

de un muerto

ser el muerto

que traduce taquicardias

convencerme que fue breve

a-penas

descomposición  de la pupila

posada en  el hueco de la puerta

mi bulbo, mi tubérculo

mi frondosa exageración

desató nudillos

cuando corté la  rama A

los pájaros del Monte Eerie

no están  al alcance

de la belleza.

Estoy  en el  lado B

bautizando calles

pobladas de perros

a  la sombra del árbol C

tallado a la altura de

alineamientos eléctricos

veo a los

amantes que  entran al  mar

con sus ojos fundan

una casa de arena

entre las rocas y la batiente ola.

Pájaros,

siempre  los pájaros

huyen  de la ciudad

al Monte Eerie

sobrevuelan  raíces,

cuando en el taller modelo

Hombres y caballos en barro,

ríos del paraíso en el cuerpo

el mal en la manzana

envuelta en el fino papel

desgarrado del exilio

en mis dedos

se enredan hilos,

huele a bosque en verano,

el  fuego,  lejos  la costa,

en éxtasis

sobre una alfombra de sangre

destrozo  las manos

cuando  el verdugo

con una rosa en el sexo

desea ser perro o navaja.

**

Resoluciones del infierno

 

Parce que tu es tiède, et non froid

ou brouillant, je vais te vomir de ma bouche »

(Apoc3, 15-16-) L’ange de l’église de Laodicée.

La pequeña estrella

en la oscuridad

de la colina

a ti de descender

y  cortar sombras

a ti de descender

a la fragilidad,

a la línea de brumas

hasta  el horizonte

donde reposa  la luz.

**

Mi madre y  Fríedrich

Cuando la princesa von Homburg

regaló un piano a Fríedrich

este cortó casi todas las cuerdas.

Con las   cuerdas sanas

improvisó un diálogo

monástico junto al  diablo

sobre  un horrible cuadro

de veleros estancados

en manchas de óleo.

Mi madre no  entiende

qué hace un barco varado

en  el azul Prusia.

Me  escribe para ser entendida

cuando riega los cactus.

Me afino, juro que afino

pero poco puedo hacer

con  un instrumento

troceado.

Tampoco mi poesía se entiende,

la escribo para no ser entendida.

Hölderlin  traduce  mis notas

con un tenedor de cocina

al que le faltan dientes.

Mi madre  se  agota

en la formulación

de cualquier palabra

que  escribo.

Mi madre ha pactado con Fríedrich

para que descuartice

– uno a uno-

los filamentos de la memoria.

Día y noche, años de ausencia,

sola en el diluvio de palabras,

arranca en el huerto

la finísima pelusa

de los ángeles.

***

Poesía inédita de

Margarita García Alonso

by  •

8 octubre, 2015

Literatura Cubana,

Margarita García Alonso,

Poesía • 1 Comment

Se ve Clarita-clarita

“Se ve clarita-clarita el ave que en ese momento pasaba.”

José M. Fernández Pequeño

Escribo, escribo

y  no ensarto la aguja

desbocada

-en el abismo el ojo-

des-boca-da

me parto  los dientes.

Las palabras afloran,

poco importa

ser caballo o mendigo

si piso una tierra

que no me pertenece

la tierra miedo,

la tierra de nadie.

Soy la que elije

sacrificios

frente a la puerta

desnuda

se acumula la nieve

en noche intensa.

Si  inclino la cabeza,

si te  enseño  a trenzar

desencadeno temblores

en la pelvis de Cristo

y vas a  lengüetear

la piedra calcinada

de tu  rodilla.

La hija que  tuvimos

nació del vientre de otra

y he sido brutal

una tras otra la angustia

suda mares en mi cabeza

si la avellana cae

sobre la roca

me dispersa en salitre,

en  mínimas cuentas.

Todo fue  hermoso,

todo es hermoso

desde el agua

la superficie corta el aire

se ajusta a concéntricos

deslizamientos de moluscos

y  en el fondo yace la piedra,

el  corazón encercado por

el río profundo de la memoria.

Huele a niño

no hay forma que despegue

su camisa de mis ojos

llegué  muerta a donde iba a morir,

estaba  solo

tan solo que podía confesarlo

tomé  su mano

en infinitas vibraciones

se me han agotado los dedos

de acariciar su pelo

en  todos los vientos.

La letra vale sangre

en correos antiguos

pero al nombrar

te- ti- contigo

monta el  reflujo gástrico,

se desmantela el coxis,

mi  hígado se ensancha

de materias insanas.

Fue en Madrid,

no podíamos

estar mejor

que muertos

a la salida del Metro

en la hora fatal del atardecer.

Cada espiral  repite

incansablemente

donde quedamos

cada espiral  repite:

alma de perra,

ojos de perra,

uñas de perra

arrastrada en

callejuelas

donde olisqueé

un sin fin de coincidencias

con  las que acostaríamos

a desconocidos.

Todo es hermoso,

un  pájaro picotea  su frente

y el  tatuaje   se agranda

queda el hueco

a merced de las moscas

cada verano caluroso

la entrepierna

forma aspavientos

de riachuelo,

y yo perra

tras el hueso desprendido,

la fractura  donde  la ciega

nos  reúne

en su bocaza

somos pasto

con  pavor a esparcirnos

en el incienso

de catedrales bordadas

en el susto de  vitrales

frente a devotas

de rarísima pureza

que depositan azucenas,

galanes de noche,

sobre un Hombre lacerado

si respiramos

si nos miramos

el polvillo cae sobre el haz

de luz de la matanza.

A diario he matado

en mi pecho

el banderín de la masacre

tiñe de rojo las nubes.

Es hermoso como descienden

las aves carroñeras

como desciende

la mano del mago

a  la capa  poblada de bolsillos,

retazos,   zurrones

de lo que es

cadáver de esperanzas.

Es hermoso,

la muerte  me sopla

este desaliento

con  más fuego que todos los fuegos

de la creación del mundo

te veo caer

y no te sostengo,

caes, caes, caes

como caía su baba

en mi bocaza de perra

pero no temo,

me acostumbré

el  lenguaje choca

en mi diente partido

cada vez que escapa un tren

de cualquier estación del universo

una brizna de paja

en mi boca

tu semen en mi boca

me convierte en simiente

de cualquier   tribu nocturna

en la  frívola ciudad

escupo la noche

junto al camión de la basura.

Cada  amanecer pegados al  moho,

relampagueando

la violencia infinita

contra el apestoso mundo.

Y aún sin facciones eres hermoso,

mi poro colorea el polen

tijera en la mano

deposito mujeres

en  la cama de mi amado

para que me convierta

en  anti concepto

luego  bordo iniciales,

con  el profundo ardor

que imita su plenitud

iniciales que envío a Venecia,

de una isla  a otra perdidas.

En el filo del  vaso

la sangre  colapsa

cuando aseguro

que  es perfecto.

La tranquilidad de las nubes

sostiene la tormenta

circunciso la lengua

si  creo / niego

sobrevivir

en  la catástrofe.

Me enfrento a descabellados

planes amatorios

de pulgas en bibliotecas

pero vale más la droga o la mirra

que la sentencia

mi  amor es  la sombra,

el  ritmo desenfrenado

que lleva al trance

lejos  de la melisa que adormece

la hora fatal  11

-nadie repita once

o caen muertos             a ras cielo-

La tinta que grabó

el brazo de mis antepasados

renace en  la biblioteca de Praga

dos lanzas atraviesan

mis costillas,

el pretérito  cíclico

tasajea al planeta

con  hilos de acero

las familias se arrastran

en el fango de las fronteras,

los niños avientan

caballos de miedo

mientras  ululan las sirenas

que  detectan humano

en el bosque,  abedules

de corteza  blanca

reflejan la dimensión

donde serán otros

Todo es hermoso y queda atrás,

hasta mi vida.

II

En mi nombre,

a partir de este instante,

los Hombres destruirán

cartas de racionamiento

pasaportes, números de espera

filas de espera, diplomas,

cualquier  identidad

que limita.

Pronto partiré,

-mas estoy sana y  fuerte-

mi paso ha sido

una infinita  despedida,

de una brevedad sospechosa

mientras canto crecen

plantas del paraíso en tu frente,

la fruta del placer

roza con la

partícula insumisa

el todo  oculto

bajo  la  borrasca del verano

los   niños saltan

a ventanas trazadas con cal

en el pavimento

ventanas que conducen

a corredores  salpicados de galaxias

que encuentran  redención

en  la poesía.

Cae la  lluvia

al amanecer, al mediodía, en la tarde

en todas las plazas depositan

la patética  individualidad

llamada Ser.

Y yo en la fuente equivocada,

-la fuente no es  donde caes,

es el vientre

inundado de  sangre

que  te envuelve-

he estado lejos

como  un puntero filoso,

reducida a  un soplo

mi único amor se expande

en una onda atómica

e irradia  a  los pájaros

que detienen  su   graznar.

Mi ojo en su ojo

descontrola el universo antiguo,

inventa un orden

donde no me responsabilizo de nada

mundo ajeno

licuado  en  la saliva

que  meo  contra- muros

para que no se apoderen

de mi corazón

tapizo  calles, barro  el océano,

despierto húmeda

por el rocío  de alcoholes

de plantas maceradas

y reaparezco  en la yema de tus dedos

-esta mancha no es  la tinta

de mis absurdos escritos –

es mi vagina  que destila

como si estuviese de paritorio

la sofisticada

leucemia del totalitarismo.

La  vejez en mi cara

cuando  te  lego:

me   han usado

en  el experimento humano,

pero mi caso se ha  perdido

en los archivos de inteligencia

de una dictadura

no puedo regresar a casa

no puedo regresar  a mi madre

que  amamanta

a una paloma helada .

Seré en eternidad  la  ausente,

que fabrica  bálsamos

sobre  una  pira de  libros

mientras escribo

esta camisola  que  lees

protegido en el zurrón de  mamá

envuelto ,

como cuando eras niño.

***

Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s

%d blogueurs aiment cette page :