Do not get bored, write my nom, Margarita García Alonso, in Google image.

Do not get bored, write my nom, Margarita García Alonso, in Google image. https://visualeslamarga.blogspot.com + en http://gifmargo.blogspot.com Me, the poet: « I see the past, present and future that have existed before me. » William blake #animation, #art #Cuba #France #visuales

dos élites tóxicas cubren la isla

el salto, Margarita García Alonso, 2015 #Cuba #marga

una élite tóxica momifica a la isla

y se enfrenta a la élite tóxica de la Generación Pistón.

quedan abiertas las apuestas

« Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras: el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, y el de la soberbia y la rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados. » José Martí. #Cuba

La Generación Pistón, los jefes aclaran el proyecto

la tóxica Generación Pistón

Cansa aguantar a niñatos que nacieron tras muchos muertos en exilio con ideales de izquierda, dirigidos por viejos de izquierda, promovidos por lo peorcito del socialismo leight y sus inventos de mojonera que flota y pacta, tras el innegable éxito de Yoani Sánchez como « influencer de postalita.

Cansa en el 2020 que persistan en la Posverdad limonada ( agua ácida, diluida en veneno), lenguaje y periodismo al apoyo de leyendas personales, donde, casualmente, informan a partir de sus constantes méritos y acciones.

Tras una década de empoderamiento, bien financiados y aparrados como artistas y periodistas, se enteran que la dictadura vigila, reprime, y se auto- proclaman víctimas de ciertos decretos, cuando es la Constitución entera, desde el primer párrafo : « Cuba es un Estado socialista » la que se aparta de democracia, diversidad y libertades, e impone estricto totalitarismo.

Ningún documento de Nación puede definirse a partir de una ideología, pues quienes no profesan la misma no tienen marco legal, quedan huérfanos e indefensos. Y me incluyo, me autorizo el plural, somos muchos los suprimidos de derechos.

Lo peor, entre el mal de seis décadas y esta generación pistón de Soros y Grants, soportar la exclusión y que llamen fascistas a quienes no aplaudan sus relatos apocalípticos, repletos de manipulaciones, ambiciones y sed de poder.

Cierto,  » sociedad civil,

designa a la diversidad de personas que con categoría de ciudadanos y generalmente de manera colectiva, actúan para tomar decisiones en el ámbito público que conciernen a todo individuo situado fuera de las estructuras gubernamentales, de los partidos políticos, las empresas o poderes económicos, y las instituciones religiosas.

Para Alain Touraine, la sociedad civil es el dominio de los actores sociales que se orientan al mismo tiempo por valores culturales y por relaciones sociales a menudo conflictivas. Es la separación de la sociedad civil y el Estado la que permite la creación de la sociedad política. La democracia afirma la autonomía del sistema político pero también su capacidad de establecer relaciones con los otros dos niveles de la vida pública [el Estado y la sociedad civil], de manera que en último análisis sea la sociedad civil la que legitime al Estado. »

Se han tomado a pecho lo de « actores » sociales, la historia de estos personajes habla de censura, de élite, y en todo caso, de TEATRO. Actores llevados a Primera plana por afiliación de izquierda.

Y se atreven a mentir a los cubanos?:

Nosotros no tenemos ninguna agenda como tal política. Nosotros no somos un partido, nosotros sabemos lo que queremos para Cuba pero no tenemos una agenda política establecida, por tanto no queremos imponer ninguna agenda a nadie” Anamely Ramos del MSI

Rafael Rojas selecciona, ubica, da viajes, hace famosos y resuelve financiamiento a esos chamas y trata de imponer su propia leyenda, ni siquiera tienen pudor. A todas estas, censurando y suprimiendo a los artistas que no sean de izquierda, a la cara, todo el equipo.

Diversas fuentes:

Voight-Kampff


ese viaje tiene sus particularidades. en 1er lugar los elegidos. por qué ellos? en 2do q casualmente casi todos fueron a parar a los nuevos medios « independientes » cubanos y 3ro el fuego cruzado en el q se metieron entre oficialistas proviaje y oficialistas antiviaje…
Voight-Kampff

d hecho fue rogelio polanco quien reunió a elaine y otros d fcom para darles la tarea d la creación d estos medios, la cual fue atendida directamente x la oficina ideológica del pcc y comenzó con la creación d la blogosfera cubana en donde se formaron los futuros comunicadores…

IMAGENES EN LIBRE ACCESO TOMADAS DE LA WEB

Veo el pasado, el presente y el futuro que han existido antes que yo.

Me, the poet, Margarita García Alonso, mantra: « I see the past, present and future that have existed before me. » William Blake #animation, #art #Cuba #France #visuales

#Cuba . Como anuncié, la izquierda globalista de Soros trata con sus asalariados de realizar una de esas revoluciones coloreadas que financia y organiza.

“Nosotros estamos mirándote”: muchachos desafiantes e impúdicos

dibujo-margarita-garcia-alonsoNosotros

estos últimos tendones de la gran caída

del cielo nosotros los buitres

los tímidos los de la blanda mecha y la oreja sucia

nosotros estamos

mirándote

Félix Hangelini. “Los buitres”

La primera vez que visité el Museo del Prado y pude observar los cuadros de El Greco, supe y detecté que había una poética en aquellas miradas, escalas ascendentes desde una melancolía que perdura y se fortalece con los siglos. Algo semejante expresé al analizar algunas fotografías de tema grecolatino del fotógrafo español Carmelo Blázquez Jiménez. En ese texto afirmo: “hay en la mirada un hilo conductor, un organismo independiente”. Podría escribirse, creo, un análisis diacrónico del tratamiento de los ojos en el arte, una historia del arte a través de la mirada: desde las cuencas (hoy) vacías de las estatuas griegas y los enormes (y casi siempre frontales) ojos egipcios, hasta la mirada fulminante o esquiva de los superhéroes.

En el caso de la muestra plástica de Margarita García Alonso que desde el mes de julio presenta la Taberna Don Gastón en Madrid, sede social de la Editorial Hypermedia, estamos en presencia de poses, instantáneas de ciertas figuras cuyos enormes ojos parecen convocar al mismo tiempo al infinito y al abismo, o acaso estemos hablando de un mismo asunto. Hay en esas pupilas tensión y hermandad y en ese sentido son heraclitianas: contienen en su blanco y negro las dos fuerzas cósmicas enfrentadas que dan equilibrio al mundo: el eros y la rivalidad.

Hay una fauna en derredor de estas figuras (figuras cuyos cuerpos y en especial los ojos conforman el punto de fuga, el referente central de las composiciones) que es (en el caso de las alimañas) un eco expresionista de El Bosco, de Pieter Fris, de David Teniers, pero en muchos casos esa propia fauna circundante, ese entorno natural, polícromo surge de las propias siluetas humanas. Con respecto a los animalillos en miniatura que orbitan en algunos cuadros, es importante destacar que se mueven entre la inventio fantástico-infernal de un Teniers o un Bosco y la naturaleza onírica y más cándida de Chagall, por lo que son también reflejo de la dicotomía fundamental de la muestra: eros/rivalidad o vida/muerte.

Margarita logra generar belleza de la exageración, de la hipérobole ocular, del grotesco en esos ojos (que en algún momento pueden evocar ciertas escenas del más clásico cine de terror).

Consigue también con sus muchachos mezclar la libertad del color que heredamos de Gaugin, la independencia expresiva de Matisse, con una cierta melancolía que habla desde el silencio. Y precisamente sus figuras son dialógicas; a diferencia de los danzantes de Matisse, los suyos han detenido el movimiento, rompen la independencia cosmológica del encuadre, el círculo que el rojo de las figuras describe sobre el azul en Matisse y posan, de frente, más humanos, más cercanos y a la vez más frontales y dispuestos. Menudo rescate, desde nuestra contemporaneidad, de la ley de la frontalidad, propio de la escultura antigua. Desnudos, vestidos, en busto, de cuerpo entero, nada hay más definido en ellos que los ojos. Y nos miran con un prisma que va desde la indefensión y la dulzura, pasando por el hieratismo, hasta el reto y el enigma.

¿Posan? ¿Hay que tomarles una foto? ¿Nos han visto entrar a la taberna y detienen sus bailes, sus rituales? Desde ese cosmos multiculor, estos muchachos nos observan, y la mirada es precisamente lo que rompe la cuarta pared, lo que permea el escenario de ellos con respecto al nuestro, y viceversa, lo que comunica espacios, dimensiones.

Otro referente de estos cuadros, como ya había dicho, es Chagall. Las dos primeras muchachas tienen sobre sí, desprenden, generan otro mundo, pequeñas figuras de humanos, plantas y animales que orbitan armónicamente entre el cuello y la cabeza, que las habitan. Nótese también en el grupo de jóvenes, en los cuadros del fondo de la taberna, cómo la naturaleza parece más bien un manto que surge de ellos y los cubre al mismo tiempo. El paisaje está hecho a la medida de ellos, a su misma estatura. Al mismo tiempo conforman un divertimento paródico de Desayuno sobre la hierba de Monet. Y en esta ocasión no solo las féminas están desnudas, sino también los másculos que, como ellas, lanzan, desafiantes, una mirada hacia el espectador.

Hay una lectura lineal (propósito sin dudas expreso del secretario de la muestra y de la propia pintora) que nos conduce desde los bustos solitarios y cósmicos, pasa por el nudismo grupal y regresa, en estructura anular, a la figura exenta: va, por tanto, de los primeros retratos femeninos (núcleos atómicos, planetarios y vivos) a la muchacha sentada con su vestido amarillo en medio del campo que nos mira con la mano cerca de una flor y que ya aparece de cuerpo entero. Luego una pareja que, vestidos aún, nos miran con las manos tomadas. Y seguidamente los grupos sin ropa: tres chicos en uno, cuatro en otro y cuatro más en estos cuadros centrales donde las miradas y la desnudez invitan a la provocación y a la franqueza absoluta. Matices y escalas del blanco en los cuerpos que retan al espectador y que rompen con los azules, verdes y amarillos explosivos del entorno.

Aparece entonces, en otra pieza, una pareja donde la muchacha, bailarina nata, ensaya un passé, y el chico parece estar listo para hacer un attitude. Después un grupo de muchachas con postura y rostro desafiantes y finalmente la figura exenta otra vez, que cierra en ring composition con vestido amarillo (como aquella que descansaba sobre la hierba cerca de una flor) que esta vez sostiene un ave en las manos y otro ave está en pie a su lado. Nada, ni los animales, ni las casas al fondo, tienen el tamaño de estos pájaros. Pájaros que son ojos con ojos (órbitas con órbitas), que son metáforas de esta galería de miradas. Ninguna de las figuras sonríe, toda la expresividad está en el blanco y el negro nuclear de las pupilas. Ojos que nos conducen de la soledad a la desnudez y otra vez a la soledad. Una desnudez y una soledad que aparecen contenidas en todas las pupilas, que se encarnan en esos mundos oscuros enmarcados sobre el rostro.

Candidez, misterio, hermandad, diálogo y al mismo tiempo mutismo, desafío, suspenso, abismo, enigma. Sedentes, de pie o en fila, a cuerpo entero o en retrato de busto, practicando nudismo o haciendo del vestido tierra fértil y habitable, estos muchachos nos miran. Interrogan, desean algo, con todo el peso de sus ojos exigen, piden, cuestionan. Hay en esas miradas una belleza que se confunde con agujeros negros, con la negra noche homérica, con la muerte, en contraste con la naturaleza y la policromía circundantes. Ellos, sin pedir permiso, han tomado esta taberna y nosotros, en algún momento, o tendremos que preguntarles algo, o habremos de alejarnos y dejarles, dueños de todo.

Yoandy Cabrera

Don Gastón, Madrid, 24 de julio de 2013

[Presento las imágenes en el orden en que han sido expuestas

en la sede social de Hypermedia]

 

“Nosotros estamos mirándote”: muchachos desafiantes e impúdicos

comienzo expo puntillista cubana

Expo Margarita Garcia Alonso, el puntillismo cubano. Oleos

La puntilla cubana, tres ejemplos de lo que viene,

estos son en formato a4

Puntilla
1. s. f. TEXTIL Adorno consistente en un encaje estrecho hecho de puntas u ondas que se suele añadir o coser a la orilla de otro encaje ancho. 2. CARPINTERÍA Instrumento usado por los carpinteros semejante a un cuchillo pequeño con punta redonda, que sirve para hacer trazos. 3. Puñal corto y agudo con que se remata a las reses. 4. Dar la puntilla
TAUROMAQUIA coloquial 1. Rematar las reses con el cachetero. 2. Causar la ruina de una persona o cosa: le dieron la puntilla dejándolo en la más absoluta miseria. 5. de puntillas loc. adv. 1. Modo de andar consistente en pisar con las puntas de los pies y levantar los talones. 2. De forma sigilosa.
6. ponerse una persona de puntillas coloquial Persistir con terquedad en una opinión aunque le contradigan.

Portada y portafolio Margarita García Alonso, revista DELATRIPA, México, junio 2017

18738636_315416942225475_60160079928929079_orevista delatripa: narrativa y algo más. Con el trabajo visual de Margarita García Alonso.

 

Margarita García Alonso (Matanzas, Cuba, reside desde 1992 en Francia ) Poeta, periodista y artista visual. Autora de poemarios, novelas, cuadernos de arte, pinturas, creaciones digitales y animados. En Cuba fue directora del semanario cultural Yumurí y editora de Casa de las Américas. Dirige Editions Hoy no he visto el Paraíso.

Expo en Italia: »Ecco il tuo posto « / « Aqui tienes tu plaza » 2015 Margarita García Alonso

Expo en Italia: »Ecco il tuo posto « / « Aqui tienes tu plaza » 2015 Margarita García Alonso

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Elba, the Napoleon Experience
Titolo :« Ecco il tuo posto « / « Aqui tienes tu plaza »
2015 Margarita García Alonso

Dimensioni : A4
Tecnique: collage, acrylic and pencil on cardboard
Submission from , Le Havre,France con Margarita Garcia Alonso Donato Grieco Maristella De Giuseppe

Tema Nel 2014 si è celebrato il bicentenario dell’ultimo anno vissuto da Napoleone ancora come protagonista della storia d’Europa, tra il 1814 e il 1815, tra l’esilio elbano e l’epocale disfatta nei pressi del villaggio belga di Waterloo, ed si intende celebrarlo con una chiave diversa dall’iconografia corrente dell’imperatore, solitamente legata alla sue imprese militari, o al suo autoritarismo progressista: tale chiave è il viaggio e l’esperienza ad esso legata. In un’epoca dove il viaggio “turistico” era già appannaggio di grandi intellettuali, scrittori, ed artisti, Napoleone usa le campagne da lui stesso ideate, come spedizioni alle quali potersi aggregare, con tutto l’interesse per i luoghi e le genti, che il suo spirito brillante poteva nutrire. Attrezzato, come un comune viaggiatore contemporaneo, di tenda – famosa quella per il suo acquartieramento durante le campagne militari –, e qualche buon libro – era sempre accompagnato da una ben fornita e selezionata biblioteca –, già prima di farsi incoronare imperatore aveva viaggiato in tutta la Francia, attraversato l’Italia, visitato Malta, l’Egitto, e la Siria. Prima della fine delle sue imprese, avrà calcato le terre dalla penisola iberica, gli infiniti spazi russi, e tutta l’Europa che vi è nel mezzo. L’Elba, e la sperduta isola atlantica di Sant’Elena, fanno di lui sicuramente uno dei più grandi viaggiatori della storia, capace di conferire un fascino particolare ad ogni locanda, dimora, reggia o castello, ove abbia messo piede, anche solo per una sosta, tanto da meritare in ciascuno di questi posti una epigrafe in ricordo del suo passaggio. Con gli occhi curiosi di un conquistatore non distruttore, ripercorriamo le distanze che il viaggio può far percorrere nell’immenso spazio dell’animo di chi lo compie. Molta letteratura della seconda metà del ‘700 è caratterizzata dai racconti di grandi viaggiatori, viaggi effettuati non per dovere o per lavoro, ma per puro diletto della scoperta o di semplice conoscenza di luoghi che si ritengono esotici finché non li si è visitati e visti coi propri occhi. Elba the Napoleon Experience®: Mail-art. Il secondo progetto, che è stato in realtà il primo che AB-OUT ha ideato nel Agosto del 2014, utilizza come forma di espressione artistica la mail art, pratica artistica dell’avanguardia storica, che consiste nell’inviare per posta a uno o a più destinatari cartoline, buste e simili, rielaborate artisticamente. La mail art è contemporaneamente il messaggio spedito e il mezzo attraverso cui è spedito (arte postale). Questo genere artistico si presta perfettamente al tema del viaggio. Il progetto nasce dall’idea di operare la rigenerazione urbana esperienziale attraverso l’idea del viaggio come una metafora della propria concezione di vita. Ogni artista secondo il proprio vissuto e secondo il proprio locus, espresso attraverso simboli linguaggi e tecniche libere e differenti, creerà delle mail art legate al tema del viaggio, dell’isola d’Elba, e di Napoleone. Dopo il termine stabilito per il ricevimento delle cartoline, sarà allestita una mostra di mail art itinerante sull’isola d’Elba ed in luoghi di importanza storica o culturale in giro per l’Europa legati a Napoleone sempre sotto la direzione artistica degli architetti ideatori e curatori del progetto Donato Grieco e Maristella De Giuseppe e del gruppo AB-OUT. Pagina Facebook del progetto “Elba The Napoleon Experience

Margarita‬ García Alonso pinta poesía, la materializa, le da color y texturas

Margarita‬ García Alonso pinta poesía, la materializa, le da color y texturas

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Por

Juan Carlos Cuba Marchán, Madrid, Communauté de Madrid, Espagne

Os invito a conocer a las muchachas de ojos tristes y a las pequeñas bestias que componen los otros poemas, los pintados, de Margarita García Alonso en su blog de Tumblr

Poemas donde el verso es pincelada y desarraigo, la pintura de Margarita García Alonso es dura y amarga y también ingenua casi infantil, llena de personajes reconocibles en nuestro recuerdo, en nuestro acervo, cuenta esa fábula de la que todos somos protagonistas y a la vez espectadores extrañados que vemos y nos vemos en sus cuadros desde esa resonancia que tienen las cosas cuando las miramos desde muy cerca o desde muy lejos.

Nuestra Reina de Groenlandia pinta poesía, la materializa, le da color y texturas y si me dejáis soñar tiene el olor de Matanzas lejana en el tiempo y en el espacio.

9no número de Signum Nous _Margarita Garcia Alonso. La maravillosa duda. Una reseña de Jorge Tamargo

9no número de Signum Nous _Margarita Garcia Alonso. La maravillosa duda. Una reseña de Jorge Tamargo

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9no número de Signum Nous _Margarita Garcia Alonso. La maravillosa duda. Una reseña de Jorge Tamargo

Margarita Garcia Alonso. La maravillosa duda. Una reseña de Jorge Tamargo

Quienes la conocemos, sabemos que Margarita García Alonso, además de escribir poesía de alta calidad y editar libros para la inmensa minoría, pinta; o, por decirlo más ancha y precisamente: compone escenas que alegran los ojos a los inquietos, en la misma medida que los importunan a los remolones. Y es que Marga (perdonen la economía nominal, que nada tiene que ver aquí con el colegueo barato) lleva muchos años decorando la cabaña donde vive el mismísimo porquero de Agamenón; dando razones al célebre mozo para que sostenga su higiénica duda con relación a la Verdad.

Jamás tuvo Marga una vocación analgésica. Es la madre de un bestiario muy singular (todo “bestiario es una revisión de la condición humana partiendo de la condición animal…”, nos dice Piñero Moral) con el que previene a su cliente-pupilo frente a cualquier vademécum doctrinal, también en las artes plásticas. Sus composiciones son un remedio eficaz contra la fascinación aristotélica. Su obra toda es un verdadero cajón de sastre para los locos de este mundo: los que dudan, quiero decir, los de atar; no los sobrecargados de certidumbre, que, con nuestra cómplice indolencia, y como se diría en el barrio donde nací: andan sueltos y sin vacunar, pontificando en las cátedras y las tribunas de ese otro mundo tan ajeno al arte.

Hablo de una autora que escucha el estruendo provocado por el Edificio mientras se desploma, y, lejos de obviarlo, lo graba; lejos de atenuarlo, lo amplifica. Con ese ruido, no obstante, sustenta la cabaña de su protegido: entretiene los cimientos de barro con un sonoro, pero divertido y fructífero, no sé. ¿Cómo?

LA VETA SURREALISTA

Los más ortodoxos surrealistas del XX representaron en estado de vigilia, o eso dijeron, la parte que lograron retener de los sobresaltos que padecían durante el sueño. Yo no lo creo del todo, pero aceptémoslo para no introducir aquí un problema que nos distraiga. El caso es que, de esa manera, pretendieron sustraerse a cualquier atisbo de control racional sobre su obra. Los surrealistas emergieron entonces como “artistas puros”, porque su movimiento, cual cándida estela del psicoanálisis, fue siempre de la subconsciencia a la consciencia, nunca en sentido contrario.

Bien, la aparente digestión de la Primera Gran Guerra por la vía de un arte-laxante que no sacaba la cabeza de la caja negra, al parecer no fue posible tras su gravísima réplica. Occidente no pudo digerir el colmo y la consecuente caída de la modernidad, (“todo lo que llega a su apogeo comienza a declinar”, decía Abd Allāh) cerrando o entornando de nuevo los ojos tras la toma de Berlín por los aliados. Los delirios imperiales alemanes y soviéticos, de muy distinto signo que los anglosajones, y la respuesta de estos últimos, menos alucinada pero igualmente beligerante, impidieron echar otra vez la capa sobre la caja de cristal. Todas las tendencias artísticas acentuaron el pathos, y creyeron compensarlo, acaso esconderlo con el uso (y abuso) del logos. La mayoría de ellas optaron entre lo patético y lo razonante, otras fueron sometidas a una latencia más o menos vigente. La abstracción se hizo expresionista, (que no al revés, como su nombre sugiere) el cubismo se tornó a ratos discursivo, el surrealismo quedó arrinconado, el dadaísmo abandonó la escena; sólo el realismo socialista se mantuvo en sus escuetas casillas; y antes de que pudieran llegar el refresco pop o la hamaca postmoderna, surgió el llamado arte conceptual. Nunca más los surrealistas, ni siquiera los que son tan incorregibles como Marga, pudieron trabajar al margen de semejante influjo.

Y como desde entonces ya no vale cerrar tramposamente los ojos para espantar a la pertinaz vigilia, Marga sueña con los suyos abiertos. Su obra tiene una clara veta surrealista, pero dista mucho de limitarse a lo que retiene la almohada. Su discurso no es sólo formal, no sólo regala forma a sus ensoñaciones, sino que está atravesado por una línea conceptual, que, en algunos casos, llega incluso a remedar el horizonte. Es normal, o al menos comprensible: ningún gorrión puede vivir, como gorrión, mucho tiempo en un gallinero. ¿Es Marga una artista puramente conceptual? No. ¿Es una artista puramente surrealista? Tampoco. Si el porquero de Agamenón preguntara por la génesis de la obra que ella estampó en el techo de la cabaña donde duerme, Marga le respondería: ―Es más que un sueño soplado y menos que un sueño razonado. No es gaseosa ni sólida… ¿Una invitación al juego…? No sé… ¿Y entonces?

LA CORRIENTE LÍQUIDA EN EL CAUCE POSTOMERNO

Joaquín Esteban Ortega ha dicho: “la clave de este asunto [el carácter inaprensible del arte postmoderno-líquido] se encuentra en la desontologización de la obra a favor de su conceptuación.” O sea, la obra que renuncia a ser para representar un concepto, y se convierte en mera noticia del concepto representado. ¿Hay algo más impropio para la obra de arte que un concepto, ya no sólo presente en su fórmula genitora, sino también suplantando su fin? Pero, si el arte líquido (Bauman) surge de una transitoriedad determinante, de un substrato social también líquido, en continua mutación, opuesto al que permitía, o más aún, demandaba, la sociedad egipcia, ¿qué tipo de concepto debe sustentarlo, si no ese que se derrame con igual laxitud, ese que, apenas haya alcanzado su aparente forma, sienta la urgencia de trans-formarse?

Sometido a semejante sobrexcitación conceptual y formal, el hombre postmoderno no es capaz de imantar sus ripios. Se cargó de pasado, colocó la razón en el sitio inadecuado, delegó en la estética académica (los estetas) el arbitraje de su relación con la naturaleza, se puso en manos de la ciencia experimental y la tecnología; y ahora no parece merecer la belleza si no sometida a una liquidez simétrica a la suya propia. Porque, según Schiller, realmente “bella […] es aquella forma que no exige ninguna explicación, o bien aquella que se explica sin concepto.” Además, se pregunta y se responde el genio alemán: “¿Por qué cada uno de los griegos puede erigirse en representante de su tiempo, y no así el hombre moderno? Porque al primero le dio forma la naturaleza, que todo lo une, y al segundo el entendimiento, que todo lo divide.”

Así que tenemos un tiempo líquido (cuasi forme, por no decir informe), un arte también líquido, cuyo estado, unido a su extrema conceptuación, lo hace prácticamente inaprensible; y el artista postmoderno, hecho pedazos por “el entendimiento, que todo lo divide”, persiguiendo una belleza que se ajuste a circunstancias tan problemáticas… Y ahí aparece Marga con un surrealismo transido de postmodernidad, con esa tara conceptual inevitable, pero también con un salvavidas maravilloso: la locura y su consecuente duda sobre la Verdad. Marga se deja llevar por la Duda. Se monta un rollo cuántico que avala su relativismo y permite obrar a sus fantasmas. Según Corinne Enaudeau, “el hombre racionalista, con espíritu de sistema, que ve la unidad de las ideas incluso antes de que hayan nacido, nunca inventa nada. La flema del genio consiste en dejar hacer al extravío, dejar que se tejan las analogías, dejar que se multipliquen los espectros.” Eso hace Marga. La traza conceptual y sistémica logra atravesar e intoxicar su veta surrealista, pero no extinguir la locura que ventila su aparente irracionalidad.

¿Y la belleza? Como bien dijo Hume: “la belleza [por más que se piense] no es una cualidad del círculo. No reside en ninguna parte de la línea cuyos puntos son todos equidistantes de cualquier centro común. Es sólo el efecto que esa figura produce sobre una mente, cuya particular fábrica o estructura la vuelve susceptible de tales sentimientos.” El círculo parecerá bello a la mente aristotélica que se regocija con la Verdad-Una-Toda-Inmóvil-Imperecedera. La malla infinita y cuántica parecerá bella a quienes vean esa Verdad como una leyenda convenida, débilmente asida a sus mutantes nudos. Sobre todo para estos últimos, trabaja Marga: para los locos que mantengan muy activos los canales sensibles y desistan de buscar en sus obras, sólo, la quinta pata al gato: la discursiva… Si el porquero de Agamenón preguntara por la esencia de la obra que ella colgó en la cara interior de la puerta de su cabaña, Marga le respondería: ―Es más que mentira prescindible y menos que mentira imprescindible. No es gaseosa ni sólida… ¿Una invitación al juego…? No sé… ¿Y entonces?

CODA PARA LA RESIGNACIÓN Y EL DISFRUTE

Para qué tanta pregunta? “Por raro que sea el modo con que el mosto se agite, siempre acaba por contener más o menos vino.” (Goethe). Marga agita su mosto de manera que el vino resultante plazca a los locos de su tiempo. Y junto a ellos, mientras beben entretenidos, suelta a sus bestias polivalentes donde “todo el espacio juega con el grito ¡No sé!” (Mallarmé) Un grito femenino, sí, que en el caso de Marga es lanzado con una sobreabundancia que a veces abruma, por (y especialmente para) una omnipresente mujer… Me resigno. Sin que haga falta un saber demasiado, ya está: Marga puede engendrar las cosas que más disfruto, esas que gracias a Dios no sé, y que gracias a mis dioses, aunque a veces me ponga a manosearlas en voz alta, no tengo intención alguna de averiguar a fondo. Porque, como dijo Nietzsche, (madre mía, hoy tengo el estro polémicamente franco-germánico) “todo conocimiento profundo es una corriente fría.” ¿A que no debo terminar hablando de herramientas digitales, mecanismos del collage, psicología del color o leyes de la simetría? ¿A que no?

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Jorge Tamargo
Jorge Tamargo nace en La Habana en 1962. Es poeta, ensayista, arquitecto y diseñador. Desde 1992 reside en Valladolid, España, donde ha publicado seis poemarios, entre ellos Avistándome (Betania, 2004), Radiografía de la inocencia (Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, 2007) y Penúltima espira (Difácil, 2007). Escribe regularmente sobre literatura, arte y pensamiento en su cuaderno digital Encomio de la imagen.
Un comentario

Yamila Perez 2016-07-27 at 3:39 pm – Reply

Muy buen artículo acerca de su alteza Margarita , la Reina de Groenlandia; a mi me encanta ella, tiene la facilidad de hablar lo que le da la gana y hace que cualquiera opine, animando a todos los principiantes, gracias a ti por dedicar éste espacio a ella.