sobre El árbol en el mar, Pedro A. Assef, Editions Hoy no he visto el Paraíso, 2011.

Editar este poemario hace nueve años nos unió. En aquel entonces de internet con las opciones de edición ínfimas, me apoyé en el saber, casi a ciegas, que traía de la Imprenta de Cultura en Matanzas.
Parecía que no llegaríamos nunca a terminarlo, pues Pedro se movía como un vagabundo por Norteamérica, en busca del pan diario, a veces conexión, muchas no, pero apareció ese árbol superbe en medio del mar que tuvo a bien crear William Rios y lo soltamos.
Para desconsuelo, aún me entristece, pasó en silencio por los que desde hace mucho controlan (en y desde el exilio) los libros o autores que pueden nombrarse.
Pedro llevó algunos ejemplares a Miami, en una ruta improvisada, leyó en los parques, tampoco encontró institución o mesa, y se nos fue poco después, en otra odisea, saber en qué lugar lo atendían, luego cuál sería la suerte del muerto, dónde reposaría. Puede que resulte espeluznante, pero es la vida y muerte de un poeta cubano en exilio.
Mi homenaje a Pedro, espero que en el 2019 tenga mejor suerte su obra. Perdonen la crudeza, si a mi edad me veo obligada a « repetir lo editado » es porque quiero rendir justicia, que la obra y autores de la editora sean reconocidos. Muchas gracias.
Hoy al honor: El árbol en el mar, Pedro A. Assef, Editions Hoy no he visto el Paraíso, 2011.
Pedro A. Assef, Ciego de Ávila, Cuba, 1966. Murió pobre y solo en el exilio, en Carolina del Norte, Estados Unidos, 2017

« Recuerdo que José Martí, alguna vez escribió, que todo hombre fuera de su patria era un árbol en el mar, y así me he sentido yo durante esta década de vida lejos de mi tierra. Sea pues, esta breve antología, un homenaje al más alto y puro de todos los cubanos. Estos textos, que he entregado a la proverbial agudeza de Margarita García Alonso, los he seleccionado siguiendo un gusto personal, como ella me pidió que hiciera, por lo cual desearía que fueran asumidos así, lejos de tendencias estéticas, escuelas o improntas generacionales. Aquí se resumen veinticinco años de creación literaria (1986-2011), donde el trabajo con las estructuras clásicas de la poesía en lengua españolas, ocupa el peso mayor. Renovar la sensibilidad lírica de las formas tradicionales, ha sido el empeño de todos estos años, y lo que más deseo es que ustedes adviertan las ansias de esta pasión. Quiero escribir mi agradecimiento profundo a Chanito Isidron y Raúl Ferrer, que han muerto. Raúl Luis, José Pérez Olivares, Rafael Alcides Pérez, Abel Prieto, Raúl Tápanes, Fredo Arias de la Canal, Francisco Henríquez y Heriberto Hernández, quienes durante este cuarto de siglo han estimado, y publicado algunos de estos versos. En la poesía caben todas las formas de la literatura. Un poema puede ser una novela concentrada o una crítica concluyente; pero la poesía no existe hasta que no aparece el lector y se encuentra, o reconoce a los suyos en ella. Yo hice de las palabras una forma de vida, que ahora estoy entregando a ustedes, con estremecimiento y con lealtad ». Pedro Alberto Assef,  Primer día de primavera de 2011. Charlotte, Carolina del Norte

Pedro A. Assef,  Ciego de Ávila, Cuba, 1966. Murió pobre y solo, en el exilio, en Carolina del Norte, Estados Unidos, 2017

Los amigos que se lleva el viento.

Ahora mismo estaban aquí

dándome de beber en sus manos

como padres callados

iban sobrellevando mi inocencia
sempiternos oscuros me abrazaban
y yo dormía a sus pies

detrás de sus espaldas
acomodaba como una rosa el desamparo
no eran muchos

pero alcanzaban a recoger mis lágrimas

a devorar a mis versos como flores
me decían: te esperamos afuera

después de la tormenta de la muerte
ah mis viejos hermanos
mis animales de la melancolía

que se han ido de pronto con el viento

y yo sobre esta roca

otra vez frente al mar

sin patria y sin palabras.

(La portada del libro es de  William Ríos, realizada especialmente para el poemario)

HA MUERTO EN EXILIO EL POETA CUBANO PEDRO A. ASSEF. EL ÁRBOL EN EL MAR, EDITIONS HOY NO HE VISTO EL PARAÍSO, 2011

EN GASPAR EL LUGARENO, DEL BUENO jOAQUIN eSTRADA

Muchachos, vamos a seguir escribiendo para « que la muerte no tenga la última palabra » (O. Elitis) Los amo, Assef.